Hace millones de años, enormes dinosaurios habitaron las lejanas tierras de Chile y Sudamérica, al sur del mundo.
Chilesaurus diegosuarezi.
Terópodo, herbívoro, 1 a 3 m. Jurásico, -147 Ma.
Aysén, Chile.
El Chilesaurio fue un dinosaurio herbívoro que vivió en la Patagonia chilena hace unos 145 millones de años.
Fue descubierto por Diego Suárez, un niño de 7 años, quien encontró sus primeros fósiles mientras acompañaba a sus padres geólogos.
Destaca por su extraña combinación de características de distintos grupos de dinosaurios, lo que lo convierte en una especie única y muy importante para comprender su evolución.
Domeykodactylus ceciliae.
Pterosaurio, piscívoro, 1 a 3 m. Cretácico, -110 Ma.
Cordillera de Domeyko, Chile.
El Domeykodactylus fue un reptil volador que vivió en el norte de Chile hace unos 145 millones de años. Sus fósiles fueron encontrados en la Región de Antofagasta, cerca de la Cordillera de Domeyko, de donde proviene su nombre.
Tenía un pico alargado con pequeños dientes y una llamativa cresta sobre la cabeza.
Pertenecía a los pterosaurios, reptiles que dominaron los cielos durante la era de los dinosaurios.
Irritator challengeri.
Spinosáurido, piscívoro, 6 a 8 m. Cretácico, -110 Ma.
Araripe, Brazil.
El Irritator fue un dinosaurio carnívoro que vivió en Brasil hace unos 110 millones de años, cerca de ríos, lagunas y pantanos.
Tenía un hocico largo, parecido al de un cocodrilo, y dientes puntiagudos ideales para atrapar peces.
Su curioso nombre se debe a que su cráneo fósil había sido modificado con yeso, dificultando su estudio e “irritando” a los científicos que intentaban identificarlo.
Giganotosaurus carolinii.
Terópodo, carnívoro, 12 a 13 m. Cretácico, -98 Ma.
Patagonia, Argentina.
El Giganotosaurus fue uno de los dinosaurios carnívoros más grandes conocidos, incluso más largo que el famoso T. rex.
Medía más de 12 metros de largo y tenía enormes mandíbulas con dientes afilados, ideales para cortar carne.
Vivió en la Patagonia argentina hace unos 95 millones de años, donde fue uno de los grandes depredadores de su época.
Argentinosaurus huinculensis.
Saurópodo, herbívoro, 35 a 40 m. Cretácico, -95 Ma.
Neuquén, Argentina.
El Argentinosaurus fue uno de los dinosaurios más grandes que han existido.
Podía superar los 30 metros de largo y pesar más de 60 toneladas.
Con su enorme cuerpo, largo cuello y poderosa cola, este gigante herbívoro se alimentaba de plantas.
Vivió en la Patagonia argentina hace unos 95 millones de años, compartiendo su territorio con grandes dinosaurios carnívoros.
Stegouros elengassen.
Paranquilosaurio, herbívoro, 2 m. Cretácico, -75-72 Ma.
Magallanes, Chile.
El Stegouros fue un pequeño dinosaurio herbívoro que vivió en la Patagonia chilena hace unos 75 millones de años.
Medía cerca de 2 metros de largo y tenía el cuerpo protegido por placas de hueso.
A diferencia de su pariente, el anquilosaurio, su cola no terminaba en un gran mazo, sino en una extraña arma de placas óseas, parecida a una maza azteca, que probablemente usaba para defenderse.
Gonkoken nanoi.
Hadrosauroide, herbívoro, 4 m. Cretácico, -75-72 Ma.
Magallanes, Chile.
El Gonkoken fue un dinosaurio herbívoro que vivió en la Patagonia chilena hace unos 72 millones de años.
Medía cerca de 4 metros de largo y tenía un hocico ancho y aplanado, parecido al pico de un pato, además de numerosos dientes adaptados para triturar plantas.
Pertenecía a un antiguo grupo de dinosaurios que sobrevivió en el extremo sur de Chile hasta casi el final de la era de los dinosaurios.
Atacamatitán chilensis.
Saurópodo, herbívoro, 8 m. Cretácico, 80-66 Ma.
Desierto de Atacama, Chile.
El Atacamatitan fue un gran dinosaurio herbívoro que vivió en el norte de Chile durante el Cretácico.
Tenía un largo cuello, una fuerte cola y caminaba sobre cuatro patas.
Sus fósiles fueron encontrados en el desierto de Atacama y su descubrimiento fue muy importante, ya que se convirtió en el primer dinosaurio de cuello largo, o saurópodo, descrito científicamente en Chile.
Arackar licanantay.
Saurópodo, herbívoro, 6m. Cretácico, 80-66 Ma.
Desierto de Atacama, Chile.
El Arackar licanantay fue un dinosaurio herbívoro de cuello largo que vivió en el norte de Chile hace más de 66 millones de años.
Pertenecía al grupo de los titanosaurios y sus fósiles fueron encontrados en la Región de Atacama.
Su descubrimiento permitió conocer mejor a los grandes dinosaurios que habitaron el norte de Chile.
Su nombre significa “huesos atacameños” y hace un homenaje al pueblo Lickanantay.
Kaikaifilú hervei.
Mosasaurio, piscívoro, 10 m. Cretácico, -66 Ma.
Antártica, Chile.
El Kaikaifilu fue un enorme reptil marino que vivió cerca de la Antártica hace unos 66 millones de años.
Pertenecía al grupo de los mosasaurios y tenía grandes mandíbulas con distintos tipos de dientes para atrapar a sus presas.
Fue uno de los mayores depredadores de los mares australes.
Su nombre está inspirado en Kai-Kai filu, la gigantesca serpiente marina de la tradición mapuche.
Pelagornis chilensis.
Ave, piscívoro, 5-6 m. Mioceno, -10-5 Ma.
Bahía Inglesa, Chile
El Pelagornis fue una de las aves voladoras más grandes que han existido.
Sus enormes alas alcanzaban cerca de 6 metros de envergadura y le permitían planear grandes distancias sobre el océano.
Tenía un largo pico con bordes parecidos a dientes, que en realidad eran pequeñas puntas de hueso.
Con ellas podía atrapar peces y calamares mientras volaba sobre el mar.
Chilesaurio y sus amigos es un proyecto financiado por el Fondo del Libro y la Lectura 2026, que busca acercar a niñas y niños a la ciencia, la paleontología y el patrimonio natural de Chile y Sudamérica de una manera lúdica y creativa.
A través de la pintura y la magia de la tecnología de realidad aumentada, los dinosaurios cobran vida en 3D, con movimiento, colores y sonidos, transformando el aprendizaje en una aventura surreal por la prehistoria.
Equipo de Trabajo
Edición General:
Álvaro Veraguas Moya.
Texto e ilustraciones:
David Urtubia Abarca.
Edición de contenido:
Carlos Espinosa, biólogo paleontólogo.
Revisión de textos:
Marjory Astudillo.
Desarrollo de App:
Virtualizar Ltda. Pablo Troncoso y Philippe Sapiains.
Todos los derechos reservados.
El libro busca despertar la curiosidad científica, estimular la creatividad y dar a conocer los sorprendentes descubrimientos paleontológicos realizados en nuestro territorio.
Además, está pensado como material didáctico para escuelas, docentes y familias, vinculando arte, ciencia y tecnología mediante una experiencia que invita a pintar, observar, explorar y aprender jugando.

PROYECTO FINANCIADO POR EL FONDO DEL LIBRO Y LA LECTURA, CONVOCATORIA 2026. REGIÓN VALPARAÍSO.





